miércoles, 4 de abril de 2012

¿En qué puede cambiar mi familiar?

Las consecuencias de un daño cerebral son tan variadas como las capacidades de nuestro cerebro. Se pueden producir alteraciones físicas, de la comunicación, cognitivas, emocionales y conductuales; pero no todas van a estar presentes al mismo tiempo ni con el mismo grado de severidad.
Cambios de tipo físico y sensorial
Afectan a la movilidad, la actividad y a la propia seguridad (desplazamientos, visión, audición, tacto, etc.) Deben compensarse con adaptaciones específicas de la vivienda y del entorno; y con ayudas técnicas adecuadas.
- La fatiga: Realizar tareas sencillas tras un DCA requiere un gran esfuerzo: nos fatigamos más y ello repercute de forma directa en la realización de cualquier acción, haciendo más difíciles la actividad física, la concentración, la memoria y la comunicación.
Recomendación
Preparar un programa gradual de tareas, de forma que se reduzca la fatiga y permita que la persona coja confianza en si misma y en el éxito de su actividad.
Cambios de tipo cognitivo
Hay muchos ejemplos de cambios de tipo cognitivo, como la falta de conciencia del daño cerebral, la dificultad para entender o expresarse o el comportamiento social inadecuado. Vamos a intentar explicarlos de forma general:
- Memoria: Es frecuente la dificultad para recordar tareas de un día para otro y para asimilar información reciente.
Recomendaciones
- Establecer, de mutuo acuerdo, un esquema rutinario que incluya la descripción precisa de las tareas diarias.
- Facilitar el uso de ayudas técnicas para la memoria que permitan planificar, registrar, marcar y borrar las tareas terminadas (pizarras, cuadernos, PDA, tablets...)
- Fomentar la repetición de las tareas recién aprendidas.
- Atención: Estos problemas son habituales, y se manifiestan como distracciones o poca capacidad para mantener la atención.
Recomendaciones
- Evitar tareas simultáneas: proponerlas de una en una.
- Cuando se proponga una tarea, asegurarse de que está en disposición de atender evitando los elementos de distracción.
- No introducir cambios repentinos de actividad.
- Manifestar claramente el reconocimiento a los progresos que se aprecien, por pequeños que puedan parecer.
- Toma de decisiones: Se manifiestan como la dificultad para iniciar cualquier tarea, dudas, decisiones poco adecuadas y respuestas ineficaces ante determinadas situaciones.
Recomendaciones
- Establecer, de mutuo acuerdo, un esquema rutinario con descripción precisa de las tareas diarias.
- Ante cualquier situación de duda, recordar algún código preestablecido que invite a pararse y a pensar.
- Proponer la búsqueda de alternativas para solucionar un problema.
- Dialogar sobre las ventajas e inconvenientes de cada alternativa.
-Comunicación: Puede verse afectada la forma de comunicación de la persona y la capacidad de entender y expresarse a través del lenguaje.
Recomendaciones
- Animarle a participar en la conversación (¿…qué opinas?, ¿qué te parece…?)
- Prestarle toda la atención y darle tiempo a que responda.
- Captar su atención antes de hablar.
- Ser claro y conciso. Resaltar la información importante.
- Interrumpirle con respeto cuando habla sin parar o hay que hacer alguna aclaración.
Alteraciones emocionales y conductuales: son las referidas a los cambios de conducta, personalidad y a las alteraciones emocionales.
Recomendaciones
Estas manifestaciones no dependen de la voluntad de la persona con daño cerebral y es útil tener en cuenta algunos trucos que nos ayuden a controlarlas. Las estrategias más utilizadas son:
- No prestar atención a la conducta.
- Realizar modificaciones en el ambiente para que no aparezca la conducta.
- Premiar la conducta adecuada para que se repita.
- Desviar su atención hacia cosas que le puedan interesar.

Algunas estrategias




http://www.fedace.org/portal/index.php/component/content/article/85-orientacion-a-familias/261-ien-que-puede-cambiar-mi-familiar-.html

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