Bilbao. Gemma lleva dos
meses trabajando en la notaría Velasco de Bilbao. Fotocopia y escanea
documentos, archiva legajos y rellena pólizas. Tiene 20 años y unas
ganas enormes de aprender y progresar. Por eso, a las tardes, saca
tiempo para preparar oposiciones. El próximo día 18 viajará a Madrid
para presentarse a la primera prueba de los exámenes de ordenanza de la
Administración General del Estado. Lo único que le diferencia del resto
de los opositores es que Gemma prepara un temario adaptado a su
discapacidad intelectual. Con lo que está cayendo, es una privilegiada.
Tiene trabajo. Forma parte del escaso 1,1% de trabajadores con
discapacidad que contratan las empresas vizcainas. Esta es la realidad
que se desprende del estudio que ayer presentó Lantegi Batuak sobre la
contratación de personas con discapacidad en Bizkaia. A pesar de que
existe una ley que obliga a las empresas de 50 o más trabajadores a
contar en su plantilla con un 2% de personas con discapacidad, esta
obligatoriedad se incumple en el 59% de los casos.
El caso de Gemma forma parte de esa afortunada minoría que encontró empleo. Ella lo consiguió después de haberse formado en Lantegi Batuak. En Garaetxe, los talleres que la empresa de inserción social tiene en Bolueta, Gemma se fue familiarizando con archivos y documentos. Hasta que le ofrecieron la posibilidad de trabajar en una notaría. "Llevo dos meses y estoy muy contenta", dice Gemma. Cuando aceptó solo tenía miedo "a no poder hacer bien el trabajo". Ese temor lo ha vencido gracias al apoyo que ha tenido por parte de sus compañeros de trabajo y a su carácter. "A veces necesito ayuda", confiesa, "pero aprendo la tarea y acabo superándome a mí misma". Además del trabajo, ahora está enfrascada en los estudios. "Todos los días meto horas", dice, "pero estudio con ganas porque estas plazas que han sacado son una oportunidad para las personas con discapacidad".
Experiencia Gemma ha sido contratada por personas que han adquirido el mismo compromiso social que Guillermo Buces, en cuya empresa hay empleados con discapacidad. "Trabajar con personas discapacitadas es una experiencia muy positiva y recomendable; yo animaría a la gente que lo haga", dijo Guillermo.
Este empresario de Artes Gráficas está incluido en el 27,6% de las empresas de Bizkaia que cuenta en su plantilla con alguna persona con discapacidad contratada, según el estudio de Lantegi Batuak. En el informe queda patente que el 59% de las compañías de 50 o más trabajadores incumple la normativa que exige que deben tener un 2% de sus plantillas cubiertas por personas con discapacidad. "Este dato", dijo Txema Franco, director de Lantegi Batuak, "nos indica que todavía queda un largo camino por recorrer para que las personas con discapacidad accedan al mercado de trabajo y para que lo hagan en igualdad de condiciones".
Perfil En cuanto al perfil de las personas contratadas, el estudio señala que es el de un hombre, de entre 25 y 45 años (en el 53% de los casos) con contrato indefinido (en el 89% de los casos) y con un trabajo poco cualificado. Según señaló Txema Franco, los salarios que perciben en la mayor parte de los casos oscila entre los 12.000 y 14.000 euros brutos anuales. "Son salarios", dijo el director de Lantegi Batuak, "que se corresponden con trabajos de una cualificación baja y que son iguales a los desarrollados por las personas sin discapacidad".
Otra de las conclusiones del estudio que destacó Txema Franco es que se constata que la legislación vigente, por la que se obliga a contratar, "sigue teniendo 30 años después de su aprobación un escaso poder coercitivo y sancionador, cuya consecuencia directa es un grado de incumplimiento escaso". Por eso, insistió en que es necesario "un mayor esfuerzo en la difusión e información sobre los programas de inserción laboral existentes". En ese sentido, Txema recordó que "en 1995, no hace mucho tiempo, el responsable de Recursos Humanos de una empresa le decía: si no hay trabajo para los normales, cómo va a haber para los subnormales". Desde entonces han cambiado las cosas, como reconoció el director de Lantegi Batuak, pero insistió en que "todavía nos falta mucho camino por recorrer".
El caso de Gemma forma parte de esa afortunada minoría que encontró empleo. Ella lo consiguió después de haberse formado en Lantegi Batuak. En Garaetxe, los talleres que la empresa de inserción social tiene en Bolueta, Gemma se fue familiarizando con archivos y documentos. Hasta que le ofrecieron la posibilidad de trabajar en una notaría. "Llevo dos meses y estoy muy contenta", dice Gemma. Cuando aceptó solo tenía miedo "a no poder hacer bien el trabajo". Ese temor lo ha vencido gracias al apoyo que ha tenido por parte de sus compañeros de trabajo y a su carácter. "A veces necesito ayuda", confiesa, "pero aprendo la tarea y acabo superándome a mí misma". Además del trabajo, ahora está enfrascada en los estudios. "Todos los días meto horas", dice, "pero estudio con ganas porque estas plazas que han sacado son una oportunidad para las personas con discapacidad".
Experiencia Gemma ha sido contratada por personas que han adquirido el mismo compromiso social que Guillermo Buces, en cuya empresa hay empleados con discapacidad. "Trabajar con personas discapacitadas es una experiencia muy positiva y recomendable; yo animaría a la gente que lo haga", dijo Guillermo.
Este empresario de Artes Gráficas está incluido en el 27,6% de las empresas de Bizkaia que cuenta en su plantilla con alguna persona con discapacidad contratada, según el estudio de Lantegi Batuak. En el informe queda patente que el 59% de las compañías de 50 o más trabajadores incumple la normativa que exige que deben tener un 2% de sus plantillas cubiertas por personas con discapacidad. "Este dato", dijo Txema Franco, director de Lantegi Batuak, "nos indica que todavía queda un largo camino por recorrer para que las personas con discapacidad accedan al mercado de trabajo y para que lo hagan en igualdad de condiciones".
Perfil En cuanto al perfil de las personas contratadas, el estudio señala que es el de un hombre, de entre 25 y 45 años (en el 53% de los casos) con contrato indefinido (en el 89% de los casos) y con un trabajo poco cualificado. Según señaló Txema Franco, los salarios que perciben en la mayor parte de los casos oscila entre los 12.000 y 14.000 euros brutos anuales. "Son salarios", dijo el director de Lantegi Batuak, "que se corresponden con trabajos de una cualificación baja y que son iguales a los desarrollados por las personas sin discapacidad".
Otra de las conclusiones del estudio que destacó Txema Franco es que se constata que la legislación vigente, por la que se obliga a contratar, "sigue teniendo 30 años después de su aprobación un escaso poder coercitivo y sancionador, cuya consecuencia directa es un grado de incumplimiento escaso". Por eso, insistió en que es necesario "un mayor esfuerzo en la difusión e información sobre los programas de inserción laboral existentes". En ese sentido, Txema recordó que "en 1995, no hace mucho tiempo, el responsable de Recursos Humanos de una empresa le decía: si no hay trabajo para los normales, cómo va a haber para los subnormales". Desde entonces han cambiado las cosas, como reconoció el director de Lantegi Batuak, pero insistió en que "todavía nos falta mucho camino por recorrer".
http://www.deia.com/2012/04/28/bizkaia/gemma-supera-su-discapacidad

No hay comentarios:
Publicar un comentario